Proyecto común entre centros de Educación Secundaria que versa sobre la resolución de conflictos y mejora de la convivencia en los centros educativos, utilizando las plataformas digitales con el fin de abrir foros de debate y comunicación, así como publicación de los materiales elaborados.
lunes, 4 de febrero de 2013
lunes, 28 de enero de 2013
No son cosas de niños: es acoso.
- Uno de cada cuatro escolares sufre o ha sufrido acoso en las aulas.
- El fenómeno se ceba con los adolescentes y puede dejar graves secuelas.
- El miedo, la vergüenza y el sentimiento de culpa les lleva a mantenerlo oculto.
"Mi hijo llegaba a casa triste, llorando, no quería ir al colegio. Cada día se inventaba una excusa: que si me duele un pie, que si una mano, que si la tripa... Teníamos que llevarle prácticamente a rastras". Después, la cosa fue a más. "Un día regresó con el abrigo rajado. Otro, con las gafas pisoteadas. Otras veces llegaba con chichones, arañazos... Incluso le cortaron la coletilla durante un recreo".
Son palabras de Esther. Su hijo, con apenas siete años,
sabe bien lo que es el acoso escolar. "Yo le preguntaba si jugaba con
los demás niños, y me decía que sí". Así un día tras otro. Hasta que una tarde no pudo más, y se derrumbó. "Mamá, es que los niños me pegan". "Pero tú también les harás algo". "No, yo no hago nada".
Por suerte para él, su madre le creyó. No le espetó aquello de: "Será en broma".
No tuvo que 'batallar' contra dos elementos hostiles: sus acosadores y
el sentimiento de culpa, tan parecido al de las maltratadas por sus
parejas, que lleva a uno a pensar que lo que le sucede es porque lo
merece, porque "algo habrá hecho". Porque cuando esas 'bromas' se
repiten día tras día, siempre contra la misma persona, y a ésta no le
hacen gracia, no son "cosas de niños". Es acoso escolar.
Qué es el acoso
La psicóloga Alicia García de Pablo, de la Fundación Protégeles, lo define de la siguiente manera: "Acoso escolar es cualquier tipo de agresión psicológica o física mantenida en el tiempo y con intención de hacer daño". Aunque no siempre es grupal, una de sus características fundamentales es el desequilibrio de poder:
la víctima está sola frente a un grupo agresores y observadores (que
suele ser el resto de la clase); estos últimos saben lo que está
pasando, pero no hacen o dicen nada por diferentes motivos.
Suele empezar con acciones de "baja intensidad", que van 'in crescendo' conforme pasa el tiempo. El más habitual es el acoso verbal, en forma de insultos, motes, humillaciones, propagación de falsos rumores, mensajes teléfonicos o llamadas... Si no se frena, puede degenerar en otros tipos de acoso, como el social (exclusión y aislamiento
de la víctima, por ejemplo, se la deja fuera de las actividades, como
un partido de fútbol), el psicológico (basado en amenazas) y el físico, que contempla tanto agresiones directas como indirectas, por ejemplo, producir daño en objetos personales de la víctima.
A sus siete años, el hijo de Esther ha sufrido todos los tipos. "Le
llamaban gafotas, gordo, cara de culo, bebé", relata su madre. En el
patio, acababa solo en un rincón, "llorando como una magdalena, porque
nadie le hacía caso". Eso cuando no le lanzaban una peonza a la cabeza,
le cortaban el pelo o le sacaban las fichas de la mochila para que no
pudiera hacer los deberes, y luego, "casualmente, las encontraban los
cuatro acosadores".
A quién afecta
Cualquiera puede ser víctima de acoso. Se registran casos desde los tres años hasta la adolescencia.
No se puede hablar de perfiles de acosadores ni de acosados. Ni los
primeros son los típicos 'malotes', ni los segundos tienen por qué ser
especiales. "Cualquier pretexto es suficiente para convertir a un menor en víctima",
afirma Guillermo Cánovas, presidente de Protégeles. No obstante, es
cierto que la diferencia es muchas veces la excusa, como en el caso del
hijo de Esther, que sufre Trastorno de Déficit de Atención e
Hiperactividad.
"Cualquier pretexto es suficiente para convertir a un menor en víctima"
"Puede ser porque sus características físicas no gusten a otros, o justo por lo contrario".
Así, suele afectar más a niños obesos, con gafas, homosexuales, que
sacan buenas notas... A las niñas les mueven muchas veces los celos. Y
se dan muchos casos de "ex amigos o ex mejores amigos.
Se convierte en acosador una persona que ha terminado mal con la
víctima, pero la conoce muy bien, tiene mucha información de ella,
incluso imágenes... Lo que la hace más vulnerable".
Cómo detectarlo
Las situaciones de acoso suelen mantenerse ocultas,
especialmente a partir de los 10-12 años. "Es importante estar atentos a
cambios notables en el comportamiento, por ejemplo, si antes hablaba de
sus amigos todos los días y ha dejado de hacerlo. O si el fin de semana
está bien y el domingo por la noche muestra nerviosismo. También si le
preguntamos y responde con evasivas", explica García de Pablo.
Muchos muestran introversión, dejan de hablar, se
quieren retirar rápidamente de la mesa, no salen los fines de semana, o
vuelven a casa rápidamente tras terminar las clases. En otros casos,
bajan las notas, muestran tristeza, ansiedad... "El problema es que
muchos de estos síntomas pueden confundirse con señales características de la adolescencia", afirma Guillermo Cánovas.
Por qué no lo cuentan
A la víctima de acoso escolar le sucede como a muchas mujeres que sufren violencia machista: llegan a pensar que merecen ser tratadas así. Las vejaciones y el sentimiento de aislamiento pueden llegar a socavar la autoestima hasta límites insoportables, e impedir al acosado buscar ayuda. En muchos casos sienten vergüenza. Otras veces temen ser ignorados, o despachados con el típico: "Son cosas de niños".
A Blanca le sucedió hace más de dos décadas, cuando cursaba 8º de EGB
en un colegio madrileño. "Los recreos y los cambios de clase eran un
infierno. Temía el momento en el que el profesor abandonaba el aula,
porque empezaba el hostigamiento". La chispa la encendió una "ex amiga".
"Ignoro el motivo, pero de la noche a la mañana empezó a propagar
falsos rumores. Tal vez me tenía envidia porque yo sacaba buenas notas,
pero no lo sé. El caso es que consiguió poner a toda la clase en mi
contra".
Aun hoy, bien entrada en la treintena, se estremece al recordarlo.
"Un día me sacaron los tampones de la mochila y se dedicaron a
pasárselos como una pelota mientras proferían comentarios sexuales
ofensivos", rememora. "Me mandaban notas, me llamaban por teléfono,
incluso una vez tiraron piedras a la ventana de mi casa". "Recuerdo que me pasaba los recreos encerrada en el baño, subida a la taza del water para que no me vieran los pies por debajo de la puerta".
"Temía el momento en el que el profesor abandonaba el aula, porque empezaba el hostigamiento"
Al final, decidió contárselo a un profesor. Su respuesta cayó como un
jarro de agua fría: "Blanca, es que tú piensas que todo el mundo está
pendiente de ti". Con sus padres no le fue mucho mejor: "Algo habrás
hecho tú, si no, ¿por qué va a estar todo el mundo en tu contra?".
"De entrada, todos los centros escolares dan la misma respuesta: 'Aquí no hay acoso'", explica Javier Pérez Aznar, psicólogo y presidente de la Asociación 'No al acoso escolar'.
"Suelen cargar contra la víctima, aduciendo que no es para tanto, que
los chavales tienen que espabilarse, o que tal vez le convendría (a la
víctima) acudir a un psicólogo".
Cómo actuar
Los expertos coinciden en que la intervención temprana es clave,
así como la colaboración del centro escolar. Y también la prevención.
Precisamente con ese espíritu nació hace unos cuatro años 'No al acoso',
una asociación compuesta por psicólogos, profesores, abogados, padres,
madres y jóvenes, que trabajan de forma altruista para combatir esta
lacra.
"La clave es que el acoso no es cosa de dos, sino del grupo, por lo que hay un desequilibrio de fuerzas.
La víctima está aislada y sufre maltrato y abandono. Nuestra estrategia
se basa en cambiar el peso del grupo hacia la víctima", explica Pérez
Aznar.
¿Cómo? Pues por ejemplo instruyendo a alumnos de cursos superiores,
para que se conviertan en una especie de 'hermanos mayores' que protejan
a la víctima. "Los propios alumnos neutralizan el acoso, y funciona",
afirma el psicólogo. Se trata de equilibrar.
Pero, ¿cuál es el protocolo en un caso de acoso? "En general, cuando
los menores contactan con nosotros, no se lo han dicho a nadie. Lo primero es animarles a que intervenga un adulto,
y les damos pautas de qué hacer ante las agresiones", explica García de
Pablo. Así, tras ponerlo en conocimiento de los padres, aconsejan hablar con el tutor y la dirección del centro.
Cuando esto no es suficiente, "les recomendamos que presenten escritos, para que quede constancia", explica Ana Fernández Guillén, que trabaja como abogada en Protégeles. "Si esto no da resultado, deben recurrir a la inspección educativa,
que es el órgano superior que regula la actividad de los responsables
de los centros. Y si no fuera suficiente, habría que presentar una denuncia penal". Es la última opción. Antes, siempre, se intenta agotar la vía amistosa.
¿Se registran más casos ahora?
El acoso no es nuevo. Siempre ha existido. Pero como sucedió con la
violencia machista, la sociedad parece no tomar conciencia hasta que la
tragedia no tiene un rostro. Ana Orantes lo puso a las víctimas de los
malos tratos. Jokin,
a las de acoso escolar. El suicidio de este adolescente en Hondarribia
propició que los medios de comunicación empezaran a hablar del tema.
"De entrada, todos los centros escolares dan la misma respuesta: Aquí no hay acoso"
"No podemos decir que acoso escolar esté aumentando, hay los mismos casos que hace 50 años. Lo que hay es más intolerancia social", explica Cánovas. "Los menores conocen cada vez más los recursos a los que pueden acudir y piden ayuda".
Es difícil calcular el número de afectados. "No nos atrevemos a
manejar cifras, porque las situaciones que conocemos probablemente son
un porcentaje mínimo de los casos reales. Lo que sí recibimos es cada vez más casos de acoso escolar en Internet". Según datos de Pérez Aznar, uno de cada cuatro estudiantes sufre o ha sufrido acoso.
Ciberbullying
Lo que ha crecido notablemente es el acoso escolar a través de
Internet, porque "ha aumentado el número de usuarios y ha descendido la
edad de inicio del uso de las tecnologías", explica Cánovas, para quien
este tipo de acoso tiene unas características que lo hacen especialmente
preocupante. Por un lado, la participacion de terceros, a veces sin conocer a la víctima, que hace que se multiplique el número de acosadores. Por otro, puede perdurar en el tiempo, de modo que, incluso cuando ha terminado problema en el centro escolar, el acoso puede continuar en Internet.
Y sucede que no da 'tregua' al acosado. Hasta ahora, la víctima sufría el acoso en el colegio, pero fuera de horario escolar estaba tranquilo. El 'ciberbullying' le priva también de eso: el acoso continúa en su tiempo de ocio, a través del e-mail, de las redes sociales...
Pero Internet también aporta 'ventajas' a las víctimas. Por una
parte, aumenta el número de espectadores que le apoyan. También le
proporciona herramientas (foros...) para solicitar ayuda. Además, aporta
una ventaja desde el punto de vista jurídico: queda constancia del acoso,
que en muchos casos puede denunciarse por ser delitos tipificados
(amenazas, injurias, suplantación de identidad...), según explica
Fernández Guillén.
Secuelas
Buena prueba de que el acoso escolar no es 'cosa de niños" son las
secuelas que deja en las víctimas. Muchas de ellas lo sufren en la
adolescencia, una etapa especialmente compleja, en la que se está
formando la personalidad, y puede traumatizarles de por vida.
Las más comunes son las depresiones, la ansiedad y la fobia social.
Muchas víctimas de acoso presentan dificultades a la hora de establecer
relaciones sociales por miedo a sus iguales. Es lo que le sucede a Álvaro.
Un grupo de repetidores le hizo la vida imposible en 2º de la ESO. Las
bromas hirientes pronto se convirtieron en insultos e incluso agresiones
en el aula. A sus 21 años, reconoce que no lo ha superado. "Me cuesta
relacionarme con la gente, estoy tenso, desconfío, no sé cómo entrar en
los grupos".
Dónde acudir
- Línea de ayuda contra el acoso escolar: http://www.acosoescolar.info/index.htm
- Protégeles. Teléfono: 91 740 00 19
- No al acoso escolar: http://www.noalacoso.org/ | En Facebook
Qué hacer ante el acoso escolar.
El suicidio de Mónica hace menos de un mes volvió a poner de actualidad el acoso escolar. Enseguida se sucedieron las condenas, los debates y las peticiones de tipificación de la figura como delito. Porque, pese a que el problema no es nuevo, sí es cada vez más notorio.
El caso de Amanda Todd,
la joven canadiense que anunció su suicidio en un vídeo de Youtube, en
el que explicaba, a través de cartulinas, el acoso al que fue sometida,
causó enorme conmoción en todo el mundo. La menor se inspiró en la
grabación que, unos meses antes, colgaba en la red el holandés Tim Ribberink.
A pesar de la alarma social que generan casos como éste, las autoridades no han adoptado medidas para atajar el acoso escolar. Las propuestas parten de movimientos asociativos, psicólogos y educadores. Es el caso de 'Ten Narices',
campaña que pone en marcha este lunes la asociación No al acoso.
"Creemos que en este momento es más necesaria que nunca", explica Javier
Pérez Aznar, su presidente y psicólogo. Es una campaña de
sensibilización centrada "en la solución del acoso, haciendo hincapié en que todos podemos hacer algo".
La mayoría de las veces, la víctima no sabe qué hacer. O ni sabe que está sufriendo acoso. Éstas son algunas claves para detectarlo.
QUÉ ES EL ACOSO ESCOLAR
Es cualquier tipo de agresión psicológica o física mantenida en el tiempo
y con intención de hacer daño. Se caracteriza por el desequilibrio de
poder (la víctima, sola, frente a agresores y observadores).
TIPOS
- Verbal. El más habitual. Insultos, motes, humillaciones, propagación de rumores, mensajes teléfonicos o llamadas...
- Social. Exclusión y aislamiento de la víctima, por
ejemplo, se la deja fuera de las actividades, como un partido de fútbol
en el recreo.
- Psicológico: basado en amenazas para provocar miedo, lograr algún objeto o dinero, o para obligar a la víctima a hacer cosas que no quiere.
- Físico. Agresiones directas e indirectas; por ejemplo, producir daño en objetos personales de la víctima.
- Ciberbullying. El acoso escolar a través de Internet ha aumentado enormemente en los últimos años. En este caso, la víctima no tiene tregua, pues el acoso no termina cuando llega a su casa. Además, la participación de terceros
hace que se multiplique el número de acosadores, y puede suceder que,
incluso cuando ha terminado el problema en el centro escolar, el acoso
continúe en Internet.
Pero la Red también aporta 'ventajas' a las víctimas. Por una parte, aumenta el número de espectadores que
la apoyan. También le proporciona herramientas para solicitar ayuda.
Además, aporta una ventaja desde el punto de vista jurídico: queda constancia del acoso, que en muchos casos puede denunciarse por constituir un delito tipificado (amenazas, injurias, suplantación de identidad...).
QUÉ HACER
- Ponerlo en conocimiento de los padres. El apoyo de
la familia es fundamental. Muchas víctimas sienten vergüenza o creen
que han hecho algo que les hace merecedores del hostigamiento. De ahí la
importancia de que los padres se pongan del lado de su hijo y le
apoyen, y no subestimen sus miedos.
- Hablar con el tutor y la dirección del centro. De entrada, la mayor parte de los centros niegan el acoso o dicen no tener constancia.
- Presentar escritos, e incluso grabaciones, para que haya pruebas.
- Si no es suficiente, acudir a la inspección educativa.
- Agotadas las anteriores opciones, presentar una denuncia penal.
- Matricular a la víctima en otro centro escolar.
- Reforzar la autoestima del menor. Buscar ayuda psicológica.
PROFESORADO
- Los docentes siempre debe prestar atención a lo que dice el alumno/a, no 'quitarle hierro' y garantizar la confidencialidad. Comunicar a la dirección del centro. Observar e intervenir, adoptando, si fuera necesario, medidas disciplinarias contra los acosadores.
CÓMO DETECTARLO
- Cambios de comportamiento notables: el menor deja
de salir, se muestra nervioso cuando tiene que ir al colegio, regresa
rápidamente tras las clases, no va con sus amigos de siempre, deja de
hablar en casa y tiende a aislarse, baja el rendimiento escolar, muestra
ansiedad, tristeza...
miércoles, 23 de enero de 2013
I.E.S. Las Canteras de Collado Villalba. tuiteandoconvivencia
Vídeo del grupo de alumnos mediadores del
I.E.S. Las Canteras de Collado Villalba
lunes, 21 de enero de 2013
I.E.S.AGUAS VIVAS. Punto de información juvenil. Un año de funcionamiento.
Ya ha pasado un año desde que el Punto de Información Juvenil del Instituto de Aguas Vivas inaugurara este espacio dedicado a la Información Juvenil. Es un servicio de admirar y de reconocer su esfuerzo día a día, gracias a la Dirección del Centro, al Departamento de Orientación, el de convivencia a los/as profesores/as implicados y por supuesto a la dedicación voluntaria de muchos/as
estudiantes que han decidió ser Corresponsales Juveniles y apoyar día a día a nuestros voluntarios, Silvia y Pedro de la Asociación La Maraña, que dedican más de 6 horas a la semana, a que esto
funcione.
estudiantes que han decidió ser Corresponsales Juveniles y apoyar día a día a nuestros voluntarios, Silvia y Pedro de la Asociación La Maraña, que dedican más de 6 horas a la semana, a que esto
funcione.
Recordamos todas las actividades que se han llevado a cabo en el PIJ hasta el día de hoy, implicados en una actividad que Vero, Laura, Sonia y Ana, estudiantes del Ciclo Superior de Animación Sociocultural y en prácticas en nuestra asociación, han preparado para la finalización del primer
trimestre del curso 2012/2013.
trimestre del curso 2012/2013.
Mayo de 2011: Charlas informativas para dar difusión del PIJ y fomentar la participación de la figura de los/as Corresponsales Juveniles entre los/as estudiantes.
Estudiantes del IES Aguas Vivas en las charlas informativas.
Noviembre de 2011: Inauguración del Punto de Información Juvenil, con la presencia del Concejal de Juventud del Ayuntamiento de Guadalajara y entrega de premios del Concurso de diseño del Logotipo para el PIJ.
L@s Correponsales juveniles trabajando en el cartel de inauguración.
Así quedó el cartel
Concejal de Juventud junto a Corresponsales juveniles, profesores y La Maraña.
Febrero 2012: Actividad para el día de San Valentín FLOWER POWER, se trataba de regalar a alguien una flor de manera anómima en el instituto.
Marzo 2012: Tres Corresponsales juveniles participaron en el Encuentro Regional Objetivo 2015 junto con 150 jóvenes de Castilla-La Mancha en Cuenca.
Mayo 2012: X Aniversario del Instituto de Aguas Vivas. El PIJ colaboró con las actividades programadas por el Instituto en este aniversario.
Silvia nuestra Informadora Juvenil con dos Corersponsales Juveniles (Laura y Sara).
Noviembre 2012: Captación de nuevos/as Corresponsales Juveniles, con la ayuda de las Corresponsales Juveniles del PIJ que siguen activas.
Diciembre 2012: Talleres con los/as estudiantes de regalos alternativos para Navidad.
20 de diciembre en el taller de regalos alternativos con estudiantes del instituto.
A todas estas actividades se les suma la atención diaria de la Redes Sociales del PIJ y la atención presencial los martes y los jueves de 10.00 a 12.00 horas, atendido por los informadores juveniles de
la Maraña de Guadalajara, estudiantes de prácticas, educadora social y profesoras del instituto y Corresponsales Juveniles con el apoyo del Centro de Información Juvenil del Ayuntamiento de Guadalajara, gestionado por nuestra asociación y el Centro Regional de Información Juvenil de Castilla-La Mancha.
la Maraña de Guadalajara, estudiantes de prácticas, educadora social y profesoras del instituto y Corresponsales Juveniles con el apoyo del Centro de Información Juvenil del Ayuntamiento de Guadalajara, gestionado por nuestra asociación y el Centro Regional de Información Juvenil de Castilla-La Mancha.
Informadoras juveniles de La Maraña de Guadalajara.
Todo este equipo hace realidad que el primer Punto de Información Juvenil abierto en un Instituto Público de la Ciudad de Guadalajara siga funcionado y creciendo. Esperamos que el 2013 esté cargado de nuevas actividades y podamos contar con la presencia de todos los alumnos del centro.
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